¿Cuanto puedes llegar a estirar el precio de algo que está disponible en perfectas condiciones de manera gratuita? Según la teoría de Apple, $1.99. Según la de NBC, $4.99. Por esa desavenencia, los episodios de las series de televisión creadas por la segunda dejarán de estar disponibles en la tienda online de la primera, y sí lo estarán a través de Amazon Unbox y de su propio servicio online, llamado por ahora Hulu.com, siempre y cuando consiga superar la demanda que con toda la razón le ha planteado Bob Young desde Lulu.com, por llamarse casi igual y vender cosas muy parecidas.
¿El resultado? De cara al usuario, un lío de mucho cuidado: aunque las tiendas online estén, por definició, a un solo clic de distancia, la impresión viene a ser mucho más la de “ni sé dónde, ni sé a qué precio”… y por tanto me voy a la alternativa segura y gratuita, el P2P de Azureus y compañía, donde los capítulos de las series están disponibles automáticamente el mismo día de su emisión, con el detalle de que precisamente ese mismo día y durante cierto tiempo, el número de seeds es tan elevado que, con una buena conexión, un episodio de una serie ya tarda menos en bajarse que lo que vas a tardar en verlo. En el tema del precio, mi impresión es que la solución esté seguramente mucho más del lado de Apple que del de NBC: la compañía de la manzanita no sólo conoce el mercado muy bien y es vista por quienes escogen la opción de compra de contenidos como una commodity, sino que además contempla que el precio, en realidad, no es de $1.99 ni $4.99, sino del resultado de multiplicar, en una serie asentada, los capítulos de la temporada – típicamente trece o veintiséis – por ese precio, lo que puede llevar la cosa a comparaciones entre algo más de $50 y unos $130 multiplicado por el número de series que se quiera seguir, habitualmente más de una. Y todo ello, teniendo siempre al lado la opción de la descarga completamente gratuita, en una gama de opciones que alcanza incluso la alta definición, y no conlleva personas grabando subrepticiamente en un la oscuridad de un cine, sino pacíficos televidentes grabando en sus grabadores digitales en la privacidad de su salón, o incluso directivos de las cadenas filtrando episodios a esas mismas redes. Cada uno es libre de intentar vender sus productos al precio que le venga en gana, pero por el momento, los directivos de las televisiones no se han distinguido especialmente por su gran visión dentro del mundo de Internet, y este episodio de NBC bien puede acabar siendo otra prueba de ello.






14.09.2007 a las 10:58 Permalink
[...] decisión de NBC de excluir sus contenidos del iTunes de Apple, algo sobre lo que ya hemos hablado aquí con idénticas conclusiones, y que creo que se está empezando a definir como una auténtica [...]