Leo en Denken Über (hay que ver como está hoy Mariano, cómo me inspira :-) una entrada titulada “Google Apps Premium vs. MS Office” en la que plantea una comparación entre las suites de aplicaciones de Microsoft y la de Google, poniendo en duda unas afirmaciones de Kevin Gough, Product Manager de Google Apps, en ITWire en las que decía que más de cien mil empresas habían abandonado ya el producto de Microsoft para pasarse al de Google. Estoy básicamente de acuerdo con Mariano en su apreciación: siendo como soy un usuario completamente entusiasta de Google Apps, encuentro que el producto es hoy un complemento de una suite de ofimática convencional, bien sea ésta Microsoft Office u OpenOffice. Un conjunto de herramientas con enorme facilidad y versatilidad en vía de entrada y de salida, que permite abrir cualquier documento desde cualquier sitio, verlo, cambiarlo y volverlo a guardar, y, sobre todo, colaborar con otras personas en su confección. Encuentro el trabajo en grupo con documentos y hojas de cálculo en Google Apps una experiencia verdaderamente muy lograda, sobre todo teniendo en cuenta otras opciones existentes. Colaborar con gente en un documento en Microsoft Office no es simplemente incómodo, sino seguramente una forma de incrementar notablemente las posibilidades de tener problemas de incoherencias, controles de cambios o documentos llenos de correcciones que alguien tiene que revisar por enésima vez. Pero igualmente es cierto que intentar trabajar una hoja de cálculo medianamente sofisticada mediante Google Spreadsheets es básicamente como intentar hacer una prospección petrolífera con una aguja de calcetar. Las Google Apps son hoy un producto que hay que tener, donde tener una cuenta abierta resulta enormemente conveniente a veces – y si no la has abierto, no te preocupes, la abrirás en breve en cuanto alguien te envíe un documento para compartir – y decididamente algo muy interesante, pero desde luego, no – al menos todavía – una alternativa al producto de Microsoft.
Hasta aquí, todos de acuerdo. Pero el caso es que a mí me sigue intrigando el papel de una herramienta en cuyo desarrollo Google afirmó hace tiempo que colaboraría con personas y recursos, y esta es ni más ni menos que Open Office. ¿Ha hecho algo Google con OpenOffice? ¿Se ha concretado en algo la colaboración entre Google y Sun en este sentido desde que se anunció allá por Octubre de 2005? ¿Cabe esperar que de repente OpenOffice se convierta en un arma interesante en manos de Google, que se conforme como “complemento perfecto en el desktop” para las Google Apps o que de alguna manera se convierta en algo que amenace el liderazgo de Microsoft en ese segmento? ¿O simplemente duerme el sueño de los justos en el cajón de proyectos archivados de Google? Conociendo a Eric Schmidt, esa opción como mínimo me extraña.






27.11.2007 a las 01:08 Permalink
[...] aplicaciones de creación y gestión de documentos de la oficina, lucha sobre la que ya comentaba Enrique Dans en febrero lo siguiente: Las Google Apps son hoy un producto que hay que tener, donde tener una [...]