En mi columna de esta semana, “El año que murió el DRM“, tomando ideas tanto de las recientes declaraciones de Alaska como de las de Steve Jobs acerca de la crisis de la industria y la necesidad de acabar con algo tan inútil como el DRM. En la columna hablo de la para mí inteligentísima estrategia seguida por Apple con respecto a los sistemas digitales de restricción de derechos, una relación perfectamente hipócrita en la que con una mano compraba el silencio de la industria, obtenía su placet y construía una ventajosa identificación iPod – iTunes, mientras con la otra callaba el hecho de que el 95% de la música que todos esos iPods llevaban dentro procedía de fuentes libres de DRM que podían ser utilizadas sin ningún tipo de restricción. Ahora, cuando el lock-in presuntamente creado por esa estrategia empieza a ser objeto de denuncias por prácticas anticompetitivas y cuando las empresas de contenidos empiezan a amenazar con irse con la música a otra parte, es el momento de eliminar el DRM porque no funciona. Claro, como que en realidad, no llegó a funcionar nunca… Desde el punto de vista de estrategia empresarial, es sencillamente genial.






26.08.2007 a las 10:37 Permalink
[...] a principios del año: el 2007 sería el año del fin del DRM. Lo repetimos con artículos en Libertad Digital, Cinco Días y El País. Y ahora, si te quieres inspirar y verlo en vídeo, aquí tienes esta [...]