Esta entrada en FranticIndustries incide en un tema que llevo tiempo comentando en clase: Google se ha convertido en la nueva barra de direcciones. Cada vez se ve un número más elevado de usuarios que en lugar de utilizar Google como buscador, lo que hacen es simplemente teclear el nombre del sitio al que quieren ir en la barra de direcciones del navegador, y dejan que Google, configurado como motor de búsqueda por defecto típicamente tras la instalación de la Google Toolbar, haga su trabajo. Teclear el nombre del sitio, Intro, y la cosa va directamente sola, con un nivel de acierto digno de mención. La búsqueda, como interfaz universal. El uso de Ctrl+Intro (o Comando+Intro en Mac) para poner automáticamente el prefijo http://www. y el sufijo .com, o sus menos conocidos equivalentes Ctrl+Shift+Intro para .org o Shift+Intro para .net, aunque sin duda cómodo y muy “de costumbre” una vez que te haces a ello, alcanzó jamás el nivel de popularidad que el uso de Google está alcanzando en este sentido, sobre todo entre los usuarios más jóvenes.
El otro fenómeno asociado igualmente al uso de buscadores por usuarios jóvenes es la desaparición de la habilidad para el uso del orden alfabético. No se trata de que se olviden del abecedario, pero sí del manejo del mismo con una habilidad o velocidad suficiente como para llevar a cabo una búsqueda operativa en un tiempo razonable. La percepción es, simplemente, la de que la caja de búsqueda proporciona un interfaz mucho más sencillo, intuitivo y natural que la ordenación secuencial, es decir, que quién necesita el orden alfabético cuando la caja de búsqueda puede hacer el trabajo por ti, y las ocasiones en las que se necesita buscar algo y no se tiene un ordenador o terminal con acceso a Internet al alcance de la mano van disminuyendo con la ubicuidad progresiva de la tecnología…






09.02.2007 a las 11:41 Permalink
[...] cuestión es que esto ahora puede parecer una “frikada” propia de tarados, pero los buscadores son la puerta al internet para muchos, y cada día para más gente. Así que no estaría de más que todo el mundo se preocupase de qué [...]