Interesantísimo y largo artículo en Wired, “Me translate pretty one day“, acerca de un tema que me obsesiona, la “deconstrucción de la torre de Babel” o traducción automática. El protagonista es Jaime Carbonell, un uruguayo formado en el MIT y Director Científico de Meaningful Machines, una empresa que afirma estar consiguiendo traducciones con un nivel de fidelidad muy prometedor a través de la acumulación masiva de textos obtenidos de Internet en multitud de idiomas, y de algoritmos capaces de separar frases en las llamadas “Language Meaning Units”, o “LMUs”, que son registradas e introducidas en una base de datos enorme y en permanente crecimiento. La empresa ya ha sido objeto de atención mediática en otras ocasiones, y plantea una de las rutas que siempre me han parecido más prometedoras, la de utilizar las inmensas cantidades de texto disponibles en la red para alimentar el aprendizaje de las máquinas. La otra ruta que me parece interesante es la de la personalización, en línea con eso que suelo comentar cuando tengo a alguien de Google al otro lado de la mesa: con todo lo que Google puede saber de mí y de mi uso del lenguaje, ¿por qué no es capaz de darme una traducción mejor que esa espantosa y estandarizada que sale del Google Language Tools? Está claro que los avances en este área están siendo y van a ser espectaculares.






02.12.2006 a las 08:53 Permalink
[...] No, no hablo todos los idiomas del mundo, al menos de momento no… Una utopia que quizás hoy esta un poquito más cerca, y es que a quien no le gustarÃa hablar todos los idiomas del mundo, poder comunicarse sin limitaciones con cualquier person… [...]