
La verdad es que es un dispositivo que, de entrada, lo tiene dificil. Desde que me convertí en “adicto al crackberry“, mi relación con el BlackBerry 8700 se convirtió en una dependencia: desde el primer día, dejé de considerarlo un teléfono, para pasarlo prácticamente a una categoría especial de ordenador. El hecho de llevarme no sólo un terminal telefónico, sino también el correo, la navegación web con tarifa plana, un teclado cómodo, una agenda, mensajería instantánea, Google Maps y ene cosas más de las que hago un uso prácticamente continuo hizo que me viciase completamente con un dispositivo que he llegado a utilizar como sustituto de un PC o para escribir artículos de prensa.
Ante un uso tan entusiasta de un dispositivo como el mío, el nuevo Pearl me provoca, de entrada, sentimientos encontrados: por un lado, tiene una cámara, algo que echaba de menos tanto que me llevó a comprarme una de bolsillo. Por otro, vuelve al esquema de teclado de dos letras por tecla, una interfaz que elogié en su momento pero que, una vez hecho al teclado completo hasta el punto de tomar apuntes y escribir artículos largos con él, me daba la impresión de que me llevaría a un nuevo proceso de adaptación. Por el momento, sin embargo, mi impresión es enormemente positiva. No suelo hacer reviews sobre productos que me regalan para probar, normalmente tiendo más a hablar de ellos a medida que los utilizo y me descubren cosas interesantes, pero la verdad es que aunque lo tengo únicamente desde ayer, el nuevo cacharrito me tiene encantado.
Una de las cosas que más valoro de RIM es su capacidad de desarrollar nuevas interfaces de uso. La bondad de la anterior, la de los BlackBerries clásicos, está más que probada por sus millones de usuarios. Es diferente a la de otros fabricantes y, para mí, sencillamente superior. La disposición de los botones y la rueda del pulgar es algo a lo que te acostumbras rápidamente, y que resulta francamente cómodo. Y de repente, cuando estoy más que hecho a ello, me ponen en las manos un terminal carente de esos botones y con una bolita irisada en el medio (la “perla”), que rompe completamente con lo que llamaríamos “el paradigma de interacción” del usuario… Y eso es precisamente lo que más me ha llamado la atención: que estando acostumbrado a un interfaz determinado que me encantaba, llegue RIM, y sea capaz de inventarse otro que, por el momento, me resulta aparentemente tan bueno o mejor que el anterior. Por supuesto, de entrada, el pulgar se me va al lateral del dispositivo, pero el uso de la bolita en cuestión me está encantando. Su uso recuerda poderosamente a la bolita del Mighty Mouse de Apple tanto en forma y uso como en tacto, y por el momento, lo encuentro comodísimo. La batería parece durar algo más que la del 8700, que era algo corta para el procesador Intel y tendía a dejarme abandonado al final de algunos días complicados, y la cámara, aunque no hará que deje de llevar encima mi Nikon, es de 1.3 megapíxeles y por el momento, siendo una cámara de móvil, veo que tiene flash y una usabilidad bastante agradable. Además, un tamaño “de teléfono” bastante delgadito en lugar del relativo “ladrillo” que es el 8700, una pantalla con luminosidad adaptativa que se ve en todas las condiciones de iluminación, un reproductor multimedia que reproduce AVI y que no he empezado a explorar, y unas cuantas cosas más que iré comentando a medida que las vaya usando y me llamen la atención.
Aparte de la foto que ilustra la entrada, he puesto algunas más en Flickr.






08.10.2006 a las 11:13 Permalink
[...] Hablamos de Enrique Dans, uno de los bloggers más famosos y leÃdos (ya sabes… A-List) y se ha quedado con la boca abierta con el BlackBerry Pearl. Se confiesa adicto a RIM a si que no creemos que sea muy parcial esta review, pero desengañemo… [...]
22.11.2006 a las 15:04 Permalink
[...] Enriqe me puso sobre la pista. [...]
12.02.2007 a las 15:14 Permalink
[...] de la mitad del mercado norteamericano de dispositivos smartphone. La BlackBerry Pearl, lanzada el pasado Septiembre en Estados Unidos y un mes más tarde en el resto del mundo, fue el éxito de ventas más grande de [...]