Por invitación de Manuel Curdi, de Nintendo, estuve esta mañana probando la Wii de Nintendo en el Hotel Puerta de América, y la verdad es que me encantó. El mando, que parece una cosa muy normalita puesto en la mano, es algo que auténticamente “cobra vida” cuando te pones a jugar, y que alcanza una versatilidad impresionante. He subido unas cuantas fotos más en Flickr, con tag Wii, en las que se ve el mando con sus diversos accesorios, para juegos de tipo convencional, espadas, shooters, etc. y alguna conmigo jugando al tenis (lo que daba de sí mi brazo, claro) y cosas así. También he visto alguna buena crónica en El Mundo.
La sensación es completamente nueva. Tomar el mando en la mano para jugar al tenis es tener, al cabo de un momentín, una auténtica sensación de tener una raqueta entre las manos. Francamente logrado, a pesar de que estábamos probando un prototipo que tenía cable (la versión final es inalámbrica) y en el que el sonido del mando no estaba funcionando. Pero el movimiento del saque, lanzando una imaginaria bola hacia arriba y después moviendo la raqueta, y cualquiera de los golpes habituales, funcionan increíblemente bien, con una precisión increíble – hasta el punto de intentar liftados o bolas cortadas y notar que, efectivamente, se transmiten a la pantalla con fidelidad. En otros juegos, diriges a una orquesta, disparas a patitos, platos y objetos variados, juegas al golf o haces diversas pruebas cortitas en las que tienes que probar diversos movimientos, como sacudir cosas, equilibrar objetos, bailar con un hula-hop… en prácticamente todos los casos que pude probar con cierto juicio, la sensación es alucinante (en el golf podría deciros que está bien, pero realmente no he jugado al golf en mi vida, con lo que mi opinión sobre el posible realismo del juego cuenta entre poco y nada).
El conjunto de sensores de movimiento, aceleración y profundidad que son el corazón de Wii ofrecen un resultado muy, muy divertido y con unas posibilidades impresionantes de cara al desarrollo de juegos específicos. El movimiento sobre la pantalla es hiperpreciso, la vibración es adecuada, y la sensación que me imagino proporcionarán cosas como oir el golpe de la pelota en el altavoz del mando y, al cabo de un momento, en el fondo de la pista con el altavoz de la televisión debe ser una pasada en cuanto a realismo.
Auténtica sensación de nueva tecnología. La verdad es que me ha encantado.






30.08.2006 a las 14:53 Permalink
[...] Parece que aplicaciones tan llamativas como la de los instrumentos musicales van a caer en el olvido al lado de un fenómeno que será de masas, el Wii. En mis lecturas (muy) atrasadas, me encuentro a Enrique Dans probándolo. Sirve para jugar al tenis,… [...]
25.06.2007 a las 00:52 Permalink
[...] último ejemplo de empresa que encuentra un océano azul es el lanzamiento de la consola Wii de Nintendo. Nintendo encontró hace ya unos cuantos años un océano azul convirtiéndose en el [...]