Llevo mucho tiempo con ganas de ponerme a escribir un libro. Muchas personas me han discho que sería un paso interesante dado el tipo de carrera que llevo, algo que me vendría bien para solidificar tantas cosas que escribo en tantos sitios. Los problemas, por supuesto, son varios: así como soy enormemente eficiente en la escritura de textos cortos, o incluso de capítulos de libro, la tarea de atacar un libro entero es algo que no he hecho hasta el momento, y que se me antoja muy diferente, con una necesidad de concentración muy superior. Hay incluso personas que me conocen bien que opinan que el libro, en realidad, está hecho, y podría salir tranquilamente de una edición ordenada y tematizada de entradas del blog, algo en lo que yo tiendo a manifestarme bastante escéptico.
¿Dónde creo que está el problema que requiere esos recursos de “tiempo de calidad” que no tengo? En el planteamiento. Creo que una vez enfocado, puedo producir un libro en relativamente poco tiempo, pero que soy “de natural difuso”, como cualquiera de los que leéis habitualmente esta página sabéis bien. Por otro lado, tengo claro que esa proverbial productividad de la que tan finamente se cachondeaba Tecnorantes proviene del hecho de que hay “alguien ahí fuera” que me pide una cosa concreta en un plazo concreto, algo en lo que no suelo fallar. En un libro, al depender de mi autodisciplina, la cosa, simplemente, no ha funcionado hasta el momento. Llegué a pensar en pedirle a un editor que “me disciplinase”, es decir, que me exigiese unos compromisos de entrega determinados, pero es algo que tampoco he terminado de hacer. Por otro lado, ¿para qué quiero un libro? Claramente, no para ganar dinero vendiendo copias del mismo, aunque sí para beneficiarme de sus “efectos indirectos” como es el caso del blog… seguramente sería algo que saldría en Creative Commons y descargable libremente, aunque hablar ahora de eso sea un poco “poner el carro antes que los bueyes”.
Tengo, por tanto, dos problemas: uno, decidir cuál de los temas que visiblemente me apasionan sería más adecuado para escribir un libro. Puede ser sobre aspectos del blogging, sobre la futura sociedad participativa, sobre temas ligados a la innovación y disrupción, sobre el futuro de la industria de los contenidos, sobre la desestructuración de la empresa (software libre y temas afines), y seguramente sobre muchas cosas más, temas sobre los que escribo habitualmente aquí y en prensa. Por otro lado, me falta “el compromiso”, el personaje que, látigo en mano, me obligue a entregar en tiempo y hora. Una vez obtenidas ambas cosas, creo – aunque no me atrevería, por supuesto, a garantizarlo – que puedo ser relativamente serio con un trabajo así.
Y pensando, pensando… ¿cuál es el problema? Tengo un blog, un blog que lee además mucha gente (mucha más de la que yo habría esperado jamás cuando lo empecé), gente que además sabe de qué temas hablo, de qué temas les gusta que hable, qué tipo de temas les gustaría ver más estructurados en forma de libro… Y con los que puedo, además, adquirir un compromiso que seguramente me vincularía más que el que pudiese adquirir con un editor.
Probemos, pues. No tengo ni idea de si funcionará o no, pero… a ti, ¿de qué tema te gustaría ver un libro escrito por mí? Si sale un tema que, al leerlo, me llame, me haga “brillar los ojitos” y obtenga, además, un “feedback positivo de la audiencia”, lo siguiente será pensar en un índice, que seguidamente publicaré y “puliremos” juntos. Y después, ni idea, no lo he hecho nunca. Ya veremos.
¿Ideas?






19.04.2006 a las 21:59 Permalink
[...] Parece que Internet no va a acabar con los libros tal como predecÃan algunos gurús de un modo simplista hace años. Es más, puede que se editen ahora más libros que nunca antes en la historia editorial. Pero si es [...]