Interesante día en la Residencia de Estudiantes, en el Seminario “Libros hechos bits: el debate sobre la digitalización de las bibliotecas“, invitado por Jose Antonio Millán (que se puso malito y no pudo venir). Entre los convocantes, Marco Marinucci, responsable de Google Book Search, a quien tuve el gusto de dar clase en el International Executive MBA el curso pasado.
Las sesiones de la mañana estuvieron muy interesantes, con un momento álgido en la provocativa charla de Pepe Cervera. Por la tarde, teníamos una mesa redonda, en la que percibí el verdadero problema de posicionar un producto como Google Booksearch. Y es que veamos, a mí la propuesta de valor me parece inmejorable para cualquier editorial: tienes un fondo de catálogo descomunal de libros que, en su inmensa mayoría, no te los compra casi nadie. Una serie de superventas de vida limitada, y una larguísima cola de libros que te ocupan espacio en almacenes, pero sólo se mueven cuando te pasas a sacudirles el polvo. Y de repente, viene una empresa, te los digitaliza, y los dispone en un espacio multidimensional de contenidos, en donde pasan a aparecer en las búsquedas que hacen los usuarios (con probabilidades asignadas ex-novo en función de su contenido, y no de factores como el que sean o no novedosos). En cada libro, la editorial puede decidir si muestra imágenes de las páginas o no, cuántas páginas, etc., de manera que mantienes todo tu control. Y de la publicidad contextual que generes, te llevas la mitad. Desde mi punto de vista, una forma inmejorable de llevar tus contenidos a la red, de la mano de un actor que sabe lo que hace, y evitando el “síndrome de la industria discográfica”, y me explico: creo que gran parte de los males de la industria de la música vinieron cuando, tras la aparición de Napster, se dedicaron a no entender la red, y únicamente pusieron sus contenidos en unas cuantas estúpidas alternativas “legales” carentes totalmente de interés, que por supuesto se la pegaron duramente. Esto, precisamente, fue lo que lanzó a sus clientes al P2P, dado que la propuesta de valor estaba ahí, y además era gratuito. Si en ese momento hubiese existido iTunes, muy posiblemente el desarrollo del P2P, que aún hoy mantiene un saludable ritmo de crecimiento, habría sido algo muy diferente. Visto así, Google estaría jugando el papel de llevarse los contenidos de las editoriales a la red manteniendo el control por parte de las mismas, en lugar de simplemente esperar a que fuesen los propios clientes los que lo hiciesen sin encomendarse a dios ni al diablo (algo que, si no ha ocurrido, ha sido simplemente por factores como la falta de un dispositivo interesante y la no existencia de un mercado completamente global).
¿Cuál es el problema de posicionar Google Book Search? Que todo el mundo cree saber lo que es, cuando en realidad no se han parado ni a mirar con cierto detenimiento sus características. En cuanto alguien de una editorial escucha las palabras “Google”, “digitalizar” y “libros” separadas por poca distancia, se lía la manta a la cabeza y empieza a hablar de que si Google va a competir con ellos, que si los libros se van a poder descargar, si se pierde el control, si los derechos, etc… En realidad, el programa está pensado para ofrecer unas condiciones flexibles y acomodables a las restricciones de cualquier editorial, pero eso no importa: la gente no escucha más allá de la tercera palabra.
Creo sinceramente en este producto. Me parece una pasada, un lujo poder pensar que en poco tiempo, todos los contenidos de todos los libros podrán aparecer en una búsqueda a la Google, el sueño del conocimiento universal hecho realidad, acompañados de un link a la librería virtual y otro a las tiendas físicas de mi zona que los tienen en stock. Estoy seguro de que tendrá éxito. Pero la dificultad de explicarlo en un sector no especialmente conocido por un marcado dinamismo en su gestión es algo que me ha impresionado de verdad. Para mí, que llevo muchísimo tiempo investigando al detalle los sectores que son objeto de transformaciones disruptivas provocadas por la tecnología, ha sido una sesión interesante de verdad.
ACTUALIZACIÓN: Javier Candeira hace una crónica más extensa de la jornada completa en Barrapunto. También lo recogen Juan Carlos Rodríguez en La Razón, y Miguel Cuesta en Dirson.






04.04.2006 a las 11:51 Permalink
[...] En estos últimos meses existe un encendido debate en el "mundillo cultural" a propósito de la digitalización de fondos de las bibliotecas públicas [...] [...]
05.05.2007 a las 01:19 Permalink
[...] sale casi gratis. Ya la imprenta había abaratado las copias frente a los amanuenses. Como avanza Enrique Dans, en poco tiempo, los contenidos de todos los libros podrán aparecer en una búsqueda en Google, [...]