Cuanto más uso esta herramienta y más hablo de ella en clases y conferencias, más me doy cuenta de lo buena que es. Conseguir establecer un motor de búsqueda basado en que cada vez que una página se actualiza, le pegue un silbidito y le diga, a golpe de ping, eso de “oye, que me he actualizado” es, ya de por sí, francamente brillante. Lograr además que la mayoría de los programas gestores de contenidos para blogs hagan ese ping de manera automática y transparente al usuario, lo es más todavía, y permite obtener el motor de búsqueda blogosférico más rápido a ambos lados del Mississippi. Y si, lejos de detenerse, desarrolla conceptos como las tags, las watchlists o el Technorati Mini, la cosa ya tiene características de epopeya.
Soy un usuario enormemente activo de Technorati. Utilizo el Mini cuando me interesa monitorizar puntualmente algún tema, y las watchlists son para mí una parte indispensable de mis suscripciones que me permiten seguir la conversación, enterarme de dónde y cómo se me menciona a mí, se menciona a mi empresa o a otras varias compañías cuyas actividades intento seguir con detalle. La portada de Technorati con el número de blogs registrados y las top searches (estos días gobernados con autoridad por la ya mítica Tammy y su sexo fácil desde el Politécnico de Nanyang en Singapur) es uno de esos sitios por donde paso todos los días para ver lo que se cuece y “el estado de la blogosfera”, como ese post imprescindible que David Sifry saca cada trimestre. He especulado varias veces y en múltiples foros con la posibilidad de que Technorati fuese comprada, y hasta llevo pegatinas de Technorati, regaladas por David en persona, en la parte de atrás de mi ordenador y de mi teléfono móvil. Francamente, ya no sé si es que soy un tifossi del tema, o si realmente la herramienta es tan buena, que si no existiese tendríamos que inventarla. Sin embargo, las reacciones de la gente en mis cursos cuando después de mencionarla, la prueban, me inclinan a pensar que no soy yo, que efectivamente es muy buena…
De acuerdo, no es la única herramienta buena. Blogpulse tiene también cosas interesantes, y IceRocket o blogsearch.google.com tienen también sus buenos detalles. No pretendo a estas alturas descubrirle a nadie esta herramienta. Pero Technorati se ha convertido, para mí, en una herramienta imprescindible para que una empresa se entere de lo que le interesa en la blogosfera, y en una referencia fundamental la hora de hablar de la web de hoy en día. Technorati… es mucho Technorati.






28.02.2006 a las 13:41 Permalink
[...] Dos conocidos bloguers ofrecen versiones opuestas de la misma herramienta, Technorati (que por cierto atraviesa otra época de bastante inestabilidad), prácticamente en las mismas fechas: [...]