Vía Boing Boing y Smart Mobs: imaginémonos la escena… una chica entra en el metro con un perro pequeño. El perro decide hacer sus necesidades en medio del vagón, y ella va, y tan tranquila, lo deja ahí. Cuando un par de personas la recriminan, reacciona con irritación. Al ver la reacción, algunas personas toman fotos con sus teléfonos, y las suben a sus blogs, sin ningún tipo de tratamiento que oculte la identidad de la chica. Al cabo de unas horas, la chica ha sido bautizada como dog-shit-girl, infinidad de fotos, insultos y parodias hechas mediante retoques digitales han aparecido en cientos de páginas, la identidad y el pasado de la chica han sido revelados, y a ella la reconocen y la avergüenzan cuando pasa por la calle.
¿Privacidad? ¿En una sociedad en la que todos llevamos una cámara encima y podemos enviar fotos instantáneamente a donde nos dé la gana? Y más allá del debate sobre la privacidad… ¿merece el derecho a la privacidad una persona con un comportamiento marcadamente antisocial? ¿Dónde se ponen los límites?
Impresionante.
UPDATE: Muy buena la entrada de ESTRATEgA con respecto a este tema, vale la pena echarle un vistazo.






01.07.2005 a las 06:35 Permalink
[...] VÃa El Blog de Enrique Dans me sorprende su post Dog-shit-girl del que extraigo este párrafo: Una chica entra en el metro con un perro pequeño. El perro decide hacer sus necesidades en medio del vagón, y ella va, y tan tranquila, lo deja ahÃ. C… [...]
01.07.2005 a las 08:03 Permalink
[...] Ciertamente me parece increíble la actitud de algunas personas… me parece bien que le tengan estima y cariño a los animales, pero no tenemos que olvidar nuca que son eso, animales. [...]
01.07.2005 a las 14:10 Permalink
[...] Si conoceis el libro 1984 de George Orwell (o la película Brazil o el comic V de vendetta o etcétera) podreis imaginar que bajo el dominio de el Gran hermano una ciudadana que entrase en el metro con una mascota canina y permitiese al animalito hacer… [...]
03.07.2005 a las 20:13 Permalink
[...] Enrique Dans resalta esta noticia, apare [...]