Mi columna de esta semana en Libertad Digital se titula “Los bits son libres“, y vuelve al tema de la industria de la música como modelo de absurdo, estupidez, incompetencia y falta de visión elevados a la máxima potencia. No me gusta insistir en los temas hasta aburrir, pero el aguante del ser humano ante la estupidez reiterativa tiene un límite, y después de escuchar a uno diciendo que la música no es cara porque las zapatillas de deportes lo son más, y a otra afirmando que la copia privada no es un derecho de los consumidores, siento una necesidad casi patológica de contestar, por momentos ya casi perdiendo la compostura y las buenas maneras, cosa que habitualmente creo que no me caracteriza. Perdón si ofendo a alguien – tal vez lo retire cuando ellos dejen de ofender a mi inteligencia.






04.05.2008 a las 11:38 Permalink
[...] como suele decir Enrique Dans, los bits son libres: Los bits son entes libres. Fluyen por doquiera, se mueven, se envĂan, [...]